4ta parte... ¿cuándo terminará esto?
Está noche tiene musicalización especial de la lluvia que cae en la
ciudad. Hace meses que no se escuchaba esta banda sonora, y debo recalcar, que
aún no es la temporada de lluvias, pero de hace de esto aún muy especial, pues
son los sonidos que a muchos (al menos a mí) trae recuerdos agradables y un
bello compás para poder dormir.
No ha sido una semana muy fácil, de hecho, la cifra de enfermos por
Covid-19 en el mundo, ha aumentado, así como también se han curado. Creo que
usar la palabra “curado” no debería ser la correcta, considerando que en China
aquellos que habían mejorado, hasta la fecha han vuelto a recaer. ¿Por qué? Aún
no lo sé. Mi hermana me comenta que al no tener identificado bien el virus, no
se puede crear el “antídoto”, ya que este mismo cambia todo el tiempo.
En fin… Apenas pasó mi cumpleaños, y deseé con todas mis fuerzas que
esto pasara pronto. Pues pasar mis 25 así, me hizo sentir más sensible que en
los anteriores años. Si bien el llorar se ha vuelto costumbre en mi festejo,
sentirme sola ha estado otra vez. Extrañas que ciertas personas estén en estas
fechas. Extrañas al menos que te manden un mensaje, o que de verdad se tomen un
momento y venir. Lo digo por mi padre principalmente. Pero… supongo que ya debo
empezar a soltar. De hecho eso me siguen diciendo: ya pasó tiempo, supéralo. Ya
estás grande, perdona. Ya tienes tu propia vida, házlo a un lado.
¿Así de fácil es intentarlo?
¿Saben? Este año sí quería una fiesta. Pues no tengo una desde que
cumplí 15. Y no, no tuve fiesta de 15 años en un salón con todo y
chambelanes, preferí de regalo un VW y aprender a manejar.
Aún así, esperaba tener la compañía de mi familia (incluyendo la familia
de mi mamá), amistades, mis abuelos (adoptivos como los originales), no sé…
Quería que fuera memorable.
Aunque, pensándolo bien, será memorable. Siendo la 2da vez que cumplo
años en una pandemia. ¿Alguien recuerda la del 2008? ¿Influenza H1N1? Mejor
cambiemos de tema.
Fue en esta misma semana que mi hermana recibió el mensaje que su
compañero de trabajo había tomado una muestra a un paciente con Covid-19. ¿Qué
fue lo sorprendente? Bueno, este paciente estaba en una clínica particular. El
compañero no sabía de esto hasta que llegó allá. ¿Cuál era el problema? Si este
químico no llevaba la protección adecuada, hubiera sido un contagio mayor. Él
al llegar a la clínica, prender las luces del pasillo para dirigirse al
laboratorio. De ahí tocar la manija de la puerta, el teclado de la computadora
para vaciar los datos, los instrumentos de procesar el resultado, luego al manejar,
e ir a su casa a descansar. En todo este lapso, la jefa de mi hermana habría
llegado temprano, entonces hubiera tenido contacto con las mismas herramientas
de trabajo. Y luego llegaría mi hermana, hubiera usado lo mismo… Al menos 3
familias ya habrían sido contagiadas. El pensar que estuvimos a nada de
infectarnos, es cuando razonas más con lo que está pasando. Aplico aquí mi
frase que siempre uso: Hasta que no te toque, no entenderás a los demás.
En esta semana, un señor llamado Carlos, de escasos recursos, viajó de
no sé dónde para poder comprar el producto que les comenté la semana pasada. En
llanto me dijo que sus hermanos radican en algún lugar de Los Ángeles y están
infectados de Covid. No quiere perderlos, por lo que no le importó salir de su
lugar de origen y venir a la ciudad a perderse. Me puse en su lugar unos
segundos, y me di cuenta que yo también haría lo mismo por salvar a mi
familia.
Sin embargo… ¿Qué hago con aquellas personas que no están siguiendo las
reglas que nos han impuesto para controlar una pandemia? ¿Tiene que ver con
algo de la religión? ¿Es una ideología estúpida? ¿Quizás tenga algo que ver con
lo que leemos en redes sociales?
Creo que aún no hay una cultura suficiente para entender lo que
significa “Quedarse en casa”.
Me genera ya una ansiedad muy fuerte por ver y escuchar a personas que
dicen algo al respecto. Algo como: en mi pueblo están pagando a las personas
que se le mueren sus familiares, para que digan que su muerte fue por Covid.
Otros: Esto no existe ya que se trata de un experimento del gobierno para
jodernos la vida.
Y aunque fuera verdad, ¿qué tanto nos cuesta obedecer una simple
regla?
Tomé algunas fotos de la ciudad, fueron de la semana pasada. A
diferencia de esta, hay muchas personas caminando por las calles, algunos
negocios ya abrieron, el transporte público va más lleno en el horario que
estaba yendo a trabajar. Oh, ni qué decir sobre las personas que siguen sin
usar cubre bocas.
¿Realmente esto terminará en julio? O mejor dicho… ¿llegaremos al 2021?



Comentarios
Publicar un comentario