1 año y contando... 2da parte
Texto: Paola S. Rodríguez
¿Alguna vez pasó por tu mente que viviríamos una pandemia a lo largo de nuestra vida? Por lo menos siempre pensé que lo vería en los libros de texto, películas y nada más. Algo así como “Soy leyenda”, quizás en “La peste” de Albert Camus. Aunque, revisando la historia, se “desarrolla” un 10 de abril de 194…, y todo fue a raíz de una plaga de ratas muertas. Trayendo consigo días después una serie de síntomas en los humanos. Curiosamente, uno de los síntomas son temperaturas altas de 39 grados, dolores de cabeza y erupciones en la piel muy dolorosas.
Una curiosa coincidencia a lo que está pasando en estos días.
Sin embargo, debo resaltar una parte del libro que dice:
El modo más cómodo de conocer una ciudad es averiguar cómo se trabaja
en ella, cómo se ama y cómo se muere.
Reflexionando sobre esto, me hace
darme cuenta que México ha tenido una caída muy notable en manejo de la
pandemia y demás temas de salud en la población. Justo, hace un año cuando se
daba la alerta, el gobierno no tomó medidas necesarias para evitar la
propagación.
Fuimos el único país que no cerró
sus fronteras en el mundo, al contrario, que sigan viajando las personas, no
importa de dónde vengas, aquí te recibimos. Es más, no aplicaremos protocolos
de salubridad. Fueron semanas en las que no hubo una seguridad para los demás.
Nuestro presidente lamentablemente,
no se le vio usar cubre bocas en todo este tiempo, hasta que se “contagió”.
Pero, nuevamente, no siguió las normas. Entiendo que todos ellos están una
posición económicamente mejor que muchos mexicanos, incluso tienen en su poder a
los mejores médicos del país. Tal pareciera que “contagiarse” no es nada.
Hasta la fecha llevamos más de 192,488
muertes en el país. Y un total de 2,339,561 casos estimados en toda la
república.
Hemos perdido a más de 5 personas
cercanas en mi familia, más de 6 se han contagiado. Incluso por estar haciendo
su labor en el área de la salud.
Las peores epidemias no son biológicas, sino
morales. En las situaciones de crisis, sale a luz lo peor de la sociedad:
insolidaridad, egoísmo, inmadurez, irracionalidad. Pero también emerge lo
mejor. Siempre hay justos que sacrifican su bienestar para cuidar a los demás.
(Narbona, 2020).
Sigo sin tener las palabras
adecuadas para poder describir la magnitud de esta pandemia. Pero, de algo
puedo estar segura, como sociedad, ya no somos la misma de antes.

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